9 consejos para cuando estás en vuelo

Cuando pasas bastantes horas abordo de un avión, es recomendable tener algunas cosas en mente, como mantenerse saludable, descansar o tener entretenimiento para los momentos en los que no puedas dormir durante el vuelo.

Aquí tienes nueve consejos para que recuerdes en tu próximo viaje, ¡especialmente si es largo!

1. Lleva entretenimiento contigo

Incluso cuando viajes internacionalmente y tu avión tenga entretenimiento, una película en tu teléfono, algo de música, o un buen libro, no te pesan mucho y te pueden ayudar a ahorrarte un buen rato de aburrimiento si no logras dormir.

*Revisa cómo funciona tu aerolínea para con el entretenimiento. Algunas requieren descargarse una aplicación de antemano, para luego acceder a las opciones de disfrute durante el vuelo.

2. Mantente hidratado

Bebe agua. No te avergüences de pedir a los miembros de la tripulación que te den agua – ¡no olvides que es un bien básico!
Llevar contigo una pequeña botella de agua para rellenar al pasar seguridad te ayudará a ahorrar unas cuantas monedas.
*Recuerda que no todos los aeropuertos tienen agua potable – ¡aprovéchate cuando la tengan!

3. Mantén tus pertenencias más importantes contigo

Es bastante práctico tener un pequeño bolso dentro de tu equipaje de mano, donde lleves tu pasaporte, documentos importantes, tarjetas, teléfono y dinero. Así, cuando entres al avión, puedes poner tu pequeña maleta en el compartimento superior, mientras que mantienes tu pequeño bolso contigo, delante de tu asiento.

4. Prepara tu material del sueño

Si puedes, descansa mientras viajas. Si no puedes, vuélvelo a intentar. Al menos para que tus ojos descansen y te puedas relajar. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.
El antifaz para dormir es ya obligatorio en cada uno de mis viajes. Si aún no estás acostumbrado a él, no te preocupes, podrás acostumbrarte. Siempre que te haga mal la luz o seas de los que se duermen con los ojos entreabiertos, prueba a usarlo.
En algunas ocasiones llevo una almohadita infallible (ocupan mucho menos espacio en tu mochila o maleta de mano). Los tapones para los oídos (¡que no sean de cera! De espumita o silicona) o cascos también los recomiendo para quienes les molesten los ruidos – especialmente si sufres de sueño ligero o tienes vecinos ruidosos…

5. Ponte cómoda

Olvídate de los taconazos, capas de maquillaje, muchas joyas, o cualquier tipo de vestimenta o peinado que te pueda incomodar. Pasarás algunas (o muchas) horas en viaje, y puede llegar a ser muy incómodo. Algunos tipos de medias, pantalones sueltos o en algunos casos incluso cortos (quizás los habré llevado dos o tres veces… muchos aviones mantienen el aire acondicionado ¡demasiado alto!). Aún no he probado las medias de compresión. Normalmente me descalzo una vez en mi asiento, suelto mi cabello, inclino el respaldo de mi asiento y me relajo. Te aconsejo que me copies. 😉

6. Lleva algo de ropa extra

Especialmente cuando es un vuelo inter o transcontinental, agradecerás haber llevado prendas extras para poderte refrescar y cambiar. Ten en cuenta que algunas jornadas llevan hasta dos días. Además, no siempre contamos con nuestra maleta facturada nada más llegamos al destino.
Sea lo largo que sea el viaje, lleva siempre al menos una rebeca o chaqueta finita contigo. Algunas compañías ponen el aire acondicionado exageradamente algo durante el vuelo. No olvides que cuando el cuerpo está cansado, una se vuelve más sensible a los cambios de temperatura.

7. Lleva algo de picar

No tengas miedo de sacar tu sandwich tras despegar.
En los vuelos intercontinentales suelen incluir las comidas (compruébalo con tu línea aérea, por si acaso), y también en algunos vuelos internacionales. Desafortunadamente en casi ningún vuelo nacional.
Aún así, y si dudas, es práctico y económico llevar tu propio snack. Si al final no lo consumer, siempre lo puedes guardar para la cena. 😉
*Por favor, si olvidaste preparar tu picoteo, usa el servicio a bordo. ¡No pases hambre tan sólo para ahorrar!

8. ¡Refréscate!

Levántate, ve a dar un paseo, ejercita tus piernas y cambia las posiciones. Usa los servicios, refresca tu rostro… y haz todas estas cosas mucho más frecuentemente de lo habitual. La presión y sequedad del aire, estar en un espacio reducido, o no poder estirar las piernas, son situaciones extraordinarias para tu cuerpo. Escúchalo y trátate bien. 🙂 ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!

9. Sé civilizado y respetuoso

Por favor, no seas la personita “incordio” del avión. No te emborraches en el avión ni justo antes de tu vuelo – terminarás siendo quien moleste a todos a tu alrededor, y serás irrespetuoso. Recuerda el concepto de civismo, y no te conviertas en la persona que nadie quiere tener al lado durante un vuelo.

Ahora, reclina tu asiento, relájate… y disfruta el vuelo. 😉

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