Dime con qué andas…

Dime con qué andas…

…y te diré cómo eres.

Qué curioso el artículo que acabo de leer en hithenews.com sobre pies. Sí, señores, eso que leen, sobre pies. Y me resulta bastante llamativo porque con ese tipo de cosas yo soy bastante escéptica. Sin embargo, al leerlo, por curiosidad y porque me gusta tener pies griegos (especialmente porque siempre me ha parecido divertido que mis pies y mi nombre sean ambos griegos, y por ende yo me sienta algo griega 🙂 ), continué leyendo.

Comenta el autor (cuyo nombre no vi en la web) que varias de las partes de nuestros pies pueden revelar hechos interesantes sobre nuestra personalidad. Sonrío de medio lado y continúo ojeando el artículo, leyendo en profundidad solamente las partes que tienen que ver con la forma de mis pies, y leo frases al estilo…

– La gente con los dedos de los pies largos son muy expresivos; les gusta hablar de todo, especialmente de sentimientos y opiniones.

– Quienes tienen el dedo pequeño (y yo voy a utilizar la expresión “a su bola”, o libre albedrío) separado del orden que los otros, tienden a ser personas no (o poco) convencionales, rebeldes, y les gusta hacer las cosas a su manera.

– La gente con pies griegos tiene la tendencia a ser deportista y creativa (esto se pone interesante), entusiasta, que disfruta motivando a otros. También éstos tienden a mirar hacia adelante antes de dar el salto, lo que les lleva a tener estrés y problemas. Este tipo de pie es típico en artistas, atletas, oradores e innovadores.

– La habilidad para separar el dedo meñique (qué gracioso, no sabía que fuera una habilidad 🙂 Y tú, ¿la tienes?): traducido del inglés, dice lo siguiente: “si puedes separar el dedo meñique del anular, ello es señal de que necesitas cambio constante en tu vida para ser feliz, detestas la rutina y eres muy aventurero [¡a!]. Probablemente te das cuenta de que te aburres fácilmente, y de que si tus cosas comienzan a caer en la rutina, tenderás a tomar medidas drásticas para hacer algunos pequeños cambios.”

Ahí fue donde me quedé perpleja mirando la pantalla y sintiendo la necesidad imperiosa de compartir este querido escepticismo con ustedes, ya que también se pueden leer frases tales como que si tus talones están marcados (como cuando se resecan), es porque eres un líder decisivo que puede lidiar con cualquier cosa que se pone en el camino… claro que también puede significar que sea verano, andes mucho en cholas o descalzo, y te hayas olvidado de usar la piedra pómez después de ducharte. 😉

En muchos artículos de este estilo -lectura de manos y pies, horóscopo, o el nombre que nos pusieron al nacer y su significado-, donde me viene la duda es, ¿realmente puede estar relacionado? Si es así, ¿cómo es que fallan los horóscopos, o en ocasiones se pueden aplicar todos a todos? Y si no lo es, ¿cómo es que a veces aciertan o sostienen afirmaciones verídicas tales como la de los pies en mi caso? ¿Nuestro nombre condiciona nuestro carácter o nos desarrollamos según el nombre que llevamos? ¿Qué va primero? ¿Encontraremos alguna vez la respuesta? ¿Cómo ha llegado el hombre a relacionar todo esto?

Se ve que, o somos seres curiosos e inteligentes, o hemos gozado de mucho tiempo libre. 😉 (O ambas 🙂 ) En cualquier caso, el famoso dime con quién andas, hoy deberíamos ya modificarlo por el “dime con qué andas y te diré cómo eres”.

Un abrazo y shab be kheir, viajeros. 🙂

2 Respuestas

  1. Hola amiga aventurera e innovadora, qué interesante! Yo también tengo pies griegos, de parte de mi madre, y fíjate que yo también vivo una vida poco convencional, con cambio constante, y casi todo lo demás que dice el artículo. Jo, pensaba que no era por la forma de mis pies sino de la manera en que crecí… XD

    • Jajajaja xD ¿Seguiremos escépticos o intentaremos saber por qué coincidirá? xD
      La verdad es que es curioso…
      Gracias por tu comentario! <3

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